Gotas de lluvia en el cristal que refleja unas manos heladas,
y al fondo el verde difuso de un bosque de eucaliptos,
Y más lejos aún, el gris perlado de blanco por la furia del temporal
Siempre es igual
La misma lluvia, distinto amor
De nuevo un barco
Cualquiera
Meciéndome en el desasosiego
De un amor intranquilo
Las gotas golpean mi rostro, mis manos;
Como mis pensamientos esta mente envuelta en nubes de tormenta
La misma soledad que me persigue
Impertinente y terca

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